Hidroelectrica
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Bienvenido, te invitamos a descubrir Aspariegos, un lugar para vivir.
26-Feb-2017 16:13

 

La Hidroeléctrica de Aspariegos

Hojas editadas en cartulina para colgar en el contador eléctrico.

A LOS ABONADOS DE LA HIDROELÉCTRICA DE ASPARIEGOS

TEXTO PARA LEERLO MEJOR

 

Está en peligro de muerte quien se olvide de estas advertencias

Si por desperfectos causados por los temporales, u otras causas, en las centrales, líneas y transformadores, o producidas por mano inocente o criminal, vieseis alguna vez que en vuestras casas entraba más cantidad de energía eléctrica que la ordinaria, dando ello lugar a que echen chispas o ardan las llaves y cordones de la luz, a nadie que tenga amor a la vida se le ocurra intentar cortar la corriente, y menos empleando cuchillo, tijeras, cachas, machetas u otras herramientas por el estilo; porque tan pronto como toquéis a los cables quedaréis carbonizados.

Lo única que se recomienda en estos casos de gravedad, es avisar rápidamente al empleado para que corte la corriente en el transformador, y vosotros, entre tanto, conservad la serenidad, apartándoos cuanto os sea posible de los sitios de peligro, pues se repite, que tocando a las llaves o cordones cuando están ardiendo, la muerte es inevitable.

Si a pesar de cuantas advertencias quedan hechas, algún ignorante o atrevido tocase los cables y fuere electrocutado, se recomienda: buscar rápidamente al médico y librarse de personas ignorantes; pero, si no hubiese médico, una vez roto por el empleado el contacto de la víctima con los cables, procurar trasladar al enfermo a una habitación bien ventilada, no permitiendo la entrada en ella más que a las dos o tres personas más enteradas, que hayan de intentar dar vida a la víctima.

Restablecer antes de nada la respiración del enfermo en la siguiente forma:

Acostad a la víctima de espaldas y colocadle debajo de los hombros una almohada, o cosa por el estilo, para que el pecho quede en alto.

Quitadle todas las ropas que puedan oprimirle el cuello, pecho y cintura, como son: botones, corbata, cinto, etc.

Abridle la boca, introduciéndole en ella, si fuese preciso, un trozo de madera.

Haced salir la lengua sujetándola a la barba con un pañuelo; provocad la respiración, haciéndole cosquillas a la víctima en la nariz y garganta, con una pluma de ave, hierba o paja, y reaccionando el cuerpo con agua y fricciones.

Si con dichos procedimientos no se lograse rápidamente que el enfermo respirase, hay que proceder a la respiración artificial del siguiente modo:

Poneos de rodillas detrás de la cabeza de la víctima; cogedle los brazos por los codos y apretádselos fuertemente contra el pecho; levantadlos después alargándolos lentamente y haciéndoles describir un arco sobre su cabeza, y volver a la primera posición después de una parada de tres segundos. Estos movimientos deben repetirse por espacio de una hora, por lo menos.

En cuanto la respiración comience, lo que suele manifestarse con movimientos y cortas aspiraciones y con cambios de color, procúrese restablecer la circulación de la sangre con ligeros y rápidos golpes dados sobre el corazón.

Si la víctima ha vuelto en sí, se le acuesta en una cama, procurando que nadie la moleste y que la habitación esté muy ventilada; y si aún no ha llegado el médico y ordenado otra cosa, se le dan infusiones de café o vino caliente.

Aprended estas instrucciones y quiera Dios que nunca os veáis precisados a practicarlas.